Científico cubano convertido en campesino será enjuiciado por "desacato"

Primero lo despidieron de la universidad y ahora le quieren quitar su finca en Viñales.

Tras ser expulsado de la Universidad de La Habana por sus posiciones políticas, el biólogo cubano Ariel Ruiz Urquiola— devenido activista y agricultor en la provincia de Pinar del Río— se encuentra detenido desde el jueves y enfrenta un juicio este martes por supuesto “desacato”.

Antes de ser detenido el jueves, Ruiz Urquiola comunicó que “más de cinco hombres, funcionarios del cuerpo de guardabosques que no se identificaron con nombres y apellidos penetraron forzadamente en su finca”, según reportó la opositora cubana Ailer González. Los funcionarios lo habían acusado originalmente de talar árboles de manera indiscriminada para cercar su terreno pese a que él poseía una autorización para erigir una barrera, escribió González.

Si el biólogo recibe una condena de más de seis meses, podría perder las tierras que arrienda en usufructo al Estado y en las que lleva a cabo un proyecto de bio-granja y estación ecológica para rescatar especies forestales endémicas.

Llamadas al celular de Ruiz Urquiola no fueron contestadas.

El biólogo Ariel Ruiz Urquiola en su finca en Viñales, en la provincia de Pinar del Río

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La detención se suma a los acosos que ha sufrido el científico y su familia y que ellos atribuyen a denuncias que han realizado sobre violaciones de los reglamentos ambientales en Viñales así como a las opiniones políticas de Ruiz Urquiola.

“Ariel es un estorbo porque ha denunciado a la fiscalía que están cazando jutías, que están talando árboles, la contaminación de las fuentes acuíferas con los residuos de los puercos y las autoridades locales no actúan, no sancionan a esos individuos al parece porque hay corrupción”, dijo su hermana, Omara Ruiz Urquiola, profesora del Instituto Superior de Diseño de la Universidad de La Habana (UH), a Diario de Cuba.

En una entrevista publicada por el proyecto opositor Estado de Sats a fines de abril, Ruiz Urquiola y su hermana denunciaron “ataques a la finca” y destrucción de cultivos y animales llevados a cabo por supuestos campesinos de la zona, al servicio de la Seguridad del Estado.

“Hay toda una operación para hostigarnos, para darnos caza y sacarnos de ese lugar”, dijo Omara Ruiz Urquiola.

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En marzo, los hermanos llevaron a juicio a dos de los vecinos que supuestamente invadieron su propiedad y ocasionaron daños pero estos no fueron hallados culpables. Un periodista independiente que intentó reportar el juicio fue detenido.

El juicio por desacato programado para este martes parece ser el último desarrollo en la saga en la que se convirtió la vida de este científico en los últimos años.

Los problemas de este genetista comenzaron con su tesis de doctorado sobre las tortugas marinas, especies que pueden ser pescadas legalmente en Cuba bajo el supuesto de que han “nacido” en playas cubanas. Pero el estudio publicado en una revista científica internacional por Ruiz Urquiola y otros investigadores demostró que más del 74 por ciento de los careyes, una especie de tortuga, que se pescaban en la isla habían nacido en las playas del Golfo de Campeche, México, e isla Mona, Puerto Rico. La defensa de su doctorado fue bloqueda durante un año y el científico fue desplazado a una posición de menos rango por diseminar información “confidencial” que dañaba la imagen de la industria pesquera cubana, según denunció el propio Ruiz Urquiola en una entrevista con el opositor Antonio Rodiles, quien dirige el proyecto Estado de Sats.

En mayo del 2016, el científico fue expulsado del Centro de Investigaciones Marinas (CIM) de la Universidad de La Habana, mientras se encontraba co-dirigiendo un proyecto sobre la biodiversidad en la Sierra de los Órganos en Pinar del Río, con el auspicio del Instituto de Estudios Evolutivos del Museo de Historia Natural y la Universidad de Humboldt de Alemania.

Pese a que la UH había firmado un convenio institucional con la universidad alemana, la directora del centro, Silvia Patricia González, comenzó a imponer “obstáculos” y lo acusó de “incumplimiento de su plan de trabajo” mientras estaba en Alemania y “fraude institucional”, dijo Ruiz Urquiola en la entrevista con Rodiles. El científico acusó a González y otros funcionarios de “abuso de poder”. También dijo que lo hicieron presentarse ante una comisión para evaluar su salud mental.

“No comulgo con el sistema político de Cuba y eso no es razón alguna para que sea limitado en esta sociedad”, subrayó.

Ante una solicitud de comentario sobre la expulsión del científico, González dijo vía teléfonica que cualquier entrevista debía ser coordinada primero con el Centro Internacional de Prensa con sede en La Habana y adjunto a la cancillería cubana. González no contestó inmediatamente un correo enviado con preguntas sobre el caso. La directora del CIM actualmente participa en un proyecto conjunto sobre los arrecifes de coral con la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) de Estados Unidos.

Tras perder su empleo en la universidad, el científico decidió convertirse en campesino y junto a su familia arrendó al estado unas tierras en Viñales, con la idea de convertirlas en una finca agroecológica, labores que alternó con sus estudios de postdoctorado en Alemania. En noviembre de ese mismo año, el científico llevó a cabo una huelga de hambre para solicitar un tratamiento médico que necesitaba su hermana Omara, enferma de cáncer, y fue arrestado tres veces.

“He pasado un dolor de alma que mitiga todo dolor del cuerpo. Trato de echar adelante un proyecto de una finca agroecológica de nuevo tipo para recuperar el genofondo de caoba antillana y producir comida Bio[lógica] para mi familia”, escribió Ruiz Urquiola en un correo electrónico a el Nuevo Herald a fines de noviembre del 2016.

“Es la única opción que tengo para trabajar en Cuba además de la construcción que también me gusta pero dista más de mi profesión”.

El nombre de la finca de Ruiz Urquiola en Viñales: “El Infierno”.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

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