Costa Rica versus Nicaragua

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A pesar del Covid-19 y de los recurrentes conflictos fronterizos y políticos con la dictadura de Nicaragua, Costa Rica sigue avanzando, consolidándose y cosechando éxitos, gracias a la superioridad de su democracia política y social que tiene ya 70 años de existencia.

Continuando esos interminables conflictos, en los últimos días se han cerrado las fronteras terrestres por las que pasa gran parte del comercio centroamericano, no solo de los dos países vecinos. Casi al mismo tiempo ha ocurrido un enfrentamiento político entre el parlamento democrático de Costa Rica y la rama legislativa de la dictadura de Nicaragua, después de que los diputados costarricenses pidieron a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) que evalúe el “manejo temerario” de la pandemia en Nicaragua, por parte del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Pero después de que pase la pandemia los conflictos persistirán de cualquier manera, mientras no se equiparen los sistemas de vida y de gobierno de ambos países. Es decir, mientras Nicaragua siga siendo una dictadura y los nicaragüenses no logren, por fin, convertir a su país en una democracia como Costa Rica.

Entre tanto eso no ocurra, Nicaragua continuará retrocediendo y Costa Rica seguirá avanzando. Con estos dos países centroamericanos sucede algo parecido que con las dos Alemanias, en tiempos de la Guerra Fría. Los dos países alemanes significaban un ejemplo para el mundo, pero mientras la República Federal Alemana lo era del desarrollo y la prosperidad que se podía lograr gracias a la democracia y el capitalismo, la otra Alemania era un escaparate que mostraba el atraso, la pobreza y la esclavitud del sistema comunista.

En estos días, el éxito más resonante de Costa Rica ha sido la aceptación de su ingreso a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Esto es algo impresionante y admirable. La OCDE es una selecta agrupación de 37 países, en su mayoría las democracias más grandes, desarrolladas y prósperas del mundo. Ellos representan el 80 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial y mueven el 60 por ciento del comercio internacional.

Costa Rica es el primer país de Centroamérica que formará parte de la OCDE y apenas el cuarto en América Latina, junto con Chile, Colombia y México. Aunque todos los países más ricos del mundo son parte de la OCDE —salvo China, porque no es un Estado libre y democrático—, la mayor riqueza y el más alto grado de desarrollo no es condición indispensable para ser miembro de esta gran asociación internacional. Basta tener un sistema democrático y al menos un nivel medio de desarrollo, como Costa Rica, que además posee una de las tasas de pobreza más bajas de América Latina. Costa Rica lucha contra la desigualdad pero ahora el ingreso a la OCDE le ayudará a tener menos pobres y más equidad.

Costa Rica es un gran ejemplo del inmenso valor que tienen la libertad y la democracia, las que más temprano que tarde se podrán conquistar y construir también en Nicaragua.

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