Díaz-Canel se enfrenta a sus dos primeras huelgas ciudadanas

Taxis privados en La Habana. (CARADISIAC.COM) Logo del Museo de Arte Políticamente Incómodo. (MUSEO DE LA DISIDENCIA)

La ocurrencia de dos posibles huelgas ciudadanas, que han sido divulgadas a través de las redes sociales, podrían significar una pauta en la gestión de gobierno del actual mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, para inicios del próximo mes de diciembre.

Una sentada convocada por activistas nucleados en torno al Museo de Arte Políticamente Incómodo (MAPI) —quienes protagonizaron una campaña pacífica contra el Decreto 349 en los últimos meses— podría estar sucediendo a partir del próximo 3 de diciembre frente a la sede del Ministerio de Cultura (MINCULT).

Por otra parte, la convocatoria de El Trancón, iniciativa gestada por un colectivo de transportistas privados, promueve un paro nacional a partir del próximo 7 de diciembre, en manifestación contra las nuevas medidas implementadas por el Gobierno que contemplan como único propósito asfixiar al sector privado en la Isla.

Isabel Gutiérrez, trabajadora de una empresa textil y vecina del consejo popular Alberro, recela sobre la ocurrencia de una huelga nacional; sin embargo opinó que el solo hecho de ser anunciada significa “una clara señal de que el pueblo llegó a un punto de intolerancia” ante la insistencia del Gobierno de limitar el empoderamiento de la sociedad civil.

“Menos no podría esperarse y para decir la verdad, este Gobierno merece que la gente se le bote para las calles a manifestarse. La situación del transporte estatal es tormentosa, y las medidas contra los boteros realmente empeoraron el drama. Aunque nadie lo diga en voz alta, la mayoría de los cubanos apoyarían una huelga”, aseguró Gutiérrez.

Taxista privado del recorrido La Habana Vieja-Santiago de las Vegas, Raidel Castellanos afirmó que sí acudirá a la protesta frente al Capitolio, sede del parlamento unicameral cubano, donde se iniciaría El Trancón y que se extendería durante al menos diez días “si el Gobierno no cumple con nuestras exigencias”, según expresa el documento circulado.

“Es una burla de mala fe que el Estado haya reconocido, en las reformas constitucionales, al sector privado mientras que al mismo tiempo nos aplicaba, ‘por el doble’, la Resolución 175. Lo que hace falta es que El Trancón lo secundemos todos y dando la cara, para que no suceda como la huelga pasada”, añadió Castellanos en referencia a la huelga Cero Carros.

El 27 de febrero de 2017, los transportistas privados en La Habana convocaron a un paro a través de un documento que denunciaba, entre otras arbitrariedades, que los boteros eran “víctimas cotidianas de un asedio por parte de la policía, de los inspectores estatales y otras entidades”.

En aquel entonces elementos del Ministerio del Interior (MININT) y la Empresa Provincial del Transporte (TH) establecieron un fuerte operativo en varios puntos céntricos de La Habana, que incluiría el cierre de los accesos hacia la Plaza de la Revolución.

Aunque pocos habaneros conocen sobre la convocatoria de El Trancón, la totalidad de los encuestados se mostró a favor de la huelga, “siempre y cuando esta no tuviese connotaciones políticas”, acotó Milagros Urquiza, dirigente sindical de una empresa farmacéutica.

“Creo que una huelga es necesaria para ver si el Estado reacciona y toma nota de que el transporte es algo que perjudica a todos por igual, y que por consecuencia todo cubano, de un modo u otro, se mostraría solidario con una protesta de esta índole”, agrega.

Su esposo, Renato Ascuy, coincidió en que “ninguna medida del Gobierno contra los boteros logró resolver absolutamente nada, y es hora que el Partido lo reconozca y entienda que de no zanjarse el tema, se convertirá en un asunto político a menos que cumpla con lo que prometió a los boteros años atrás”.

“Ni freelancers ni emprendedores ni privados”

Lecturas de poesía, performances y otras acciones artísticas son las que proponen los activistas MAPI durante la sentada contra el Decreto 349 que prevén, según declararon sus organizadores, tenga una duración de cinco días, y que además convoca a todos los artistas dentro de la Isla para que se manifiesten ante las instancias culturales de sus territorios.

El Decreto 349/2018 agrupa un conjunto decontravenciones y regulaciones en materia de política cultural y sobre la prestación de servicios artísticos, con la finalidad de desarticular el movimiento artístico independiente o al margen de las instituciones.

La escritora Lucía Corrales advirtió que las restricciones anunciadas bajo el Decreto 349 “se utilizaron siempre en la relación de los artistas independientes y las instituciones culturales en la Isla”.

“Solo que ahora es oficial, al amparo de una la ley que abiertamente prohíbe a los cubanos ser freelancers, emprendedores o privados. Es decir, el Decreto 349 es la política cultural cubana hecha ley. En Cuba solo es permitida una opción para legitimar tanto al artista como a su obra: la pertenencia o alianza con las instituciones oficiales. Estar al margen de estas alianzas, y de las cuotas de libertad que allí se puedan pactar, es exponerse al silencio civil y creativo, o a ser clasificado de mercenario, becario de las agendas enemigas. Por lógica, esta sentada es auténticamente legítima”, ahondó Corrales.

Para el poeta y periodista independiente Jorge Enrique Rodríguez, la sentada que convoca el MAPI es también “una cuestión moral que debería implicar a todos los artistas cubanos”, y aseguró que es un privilegio participar de un hecho que catalogó como trascendental.

“Ningún artista cubano, que tenga respeto por su propia obra, por sí mismo y por el arte, debería ausentarse a esta manifestación pacífica. Sería inmoral permitir que se transforme en ley esos pactos del Zanjón que significaron ‘Palabras a los Intelectuales’ en 1961 y la ‘Guerra de los email’ en 2007. El Gobierno está en crisis y no cuenta a ojos cerrados con la credibilidad del pueblo ni de sus artistas. Por otro lado, no sería esta la primera vez que los artistas nos manifestamos públicamente para que sean escuchadas nuestras demandas”, apuntó Rodríguez.

El 10 de diciembre de 2013 los organizadores de la Gala de Premiaciones Puños Arriba, protagonizaría una protesta pública ante las oficinas del Instituto Cubano de la Música (ICM) para denunciar, entre otros aspectos, “que la Agencia Cubana de Rap (ACR) para lo único que ha sido efectiva es para contribuir al deterioro progresivo del rap cubano tanto dentro como fuera de la Isla”.

Radicado hace diez años en Italia, el artista plástico Ariel López extendió su visita a la Isla cuando se enteró de la sentada. Aunque rehúsa “las aristas políticas en el arte”, consideró que la manifestación promovida por la MAPI mide por sí misma la temperatura del país.

“El régimen le estafó el espacio de discusión sobre las reformas institucionales a los artistas, intelectuales y escritores de la UNEAC [Unión de Escritores y Artistas], y le quiere estafar su espacio al arte independiente. Aunque es seguro que la represión policial será enorme contra los que participemos en la sentada, sin dudas valdrá la pena decirle basta al régimen”, concluyó López.

Leer en Diario de Cuba

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