Disturbios marcan la nueva protesta opositora en Caracas

Manifestantes opositores se enfrentaron el jueves con agentes de la Guardia Nacional en el este de Caracas, en el marco de una protesta contra el Gobierno de Nicolás Maduro, constataron periodistas de la AFP en el lugar.

Los choques se desataron cuando una marcha, que convocó a unas 5.000 personas, cambió de rumbo para dirigirse al centro de la ciudad y fue impedida de avanzar por una barrera que más temprano habían instalado los uniformados.

Los opositores se concentraron en una autopista a la altura del barrio acomodado de Altamira, según el plan original, pero dirigentes como el excandidato presidencial Henrique Capriles pidieron luego movilizarse hacia la Defensoría del Pueblo, en el casco histórico.

“Capriles está buscando unos muertos para incendiar el país”, denunció luego el dirigente oficialista Freddy Bernal.

En el sector de El Recreo, la militarizada Guardia Nacional colocó grandes camiones con los cuales formó un muro, bloqueando la autopista de ocho canales.

Luego, los guardias lanzaron gases lacrimógenos y chorros de agua para dispersar a la multitud, ante lo cual los manifestantes, varios con el rostro cubierto, respondieron con piedras.

En la concentración se encontraban varios diputados de la mayoría opositora en el Parlamento.

“Vamos a quedarnos hasta lograr pasar”, expresó desafiante la parlamentaria Gaby Arellano, mientras llovían balines de goma.

En el lugar habría sido herido un fotógrafo de la agencia EFE según denunciaron usuarios en la red social Twitter citando a Amnistía Internacional. Un camarógrafo de Venezolanos por la Información fue detenido por la policía.

El gobierno suele impedir cualquier movilización opositora hacia el centro, que el chavismo considera su bastión y donde se concentran las sedes de los poderes públicos.

En esa zona, cerca de la Asamblea Nacional, miles de oficialistas se manifestaron también el jueves en apoyo a Maduro.

No tenemos miedo

Los opositores protestan contra las sentencias del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) con las cuales asumió brevemente, la semana pasada, los poderes del Parlamento y retiró la inmunidad a los diputados.

“Queremos sacar a Maduro, estamos cansados de esta dictadura, no tenemos miedo”, dijo a la AFP Yoleidy Rodríguez, estudiante universitario de 22 años.

Los fallos, anulados parcialmente el sábado tras fuerte presión internacional, han impulsado a los detractores del Gobierno a tratar de reconquistar la calle.

Según reporte de EFE, la alianza de partidos opositores Mesa de la Unidad Democrática (MUD) aseguró que los venezolanos se concentraron en ocho ciudades de Venezuela. Dio cuenta de la participación popular, además de Caracas, en Yaracuy y Guárico (centro), en Nueva Esparta y Anzoátegui ubicadas en el noreste del país, y en Trujillo (oeste).

Asimismo, otras dos movilizaciones más numerosas se registraron, según las imágenes compartidas por la coalición en Twitter, en los estados Zulia y Táchira.

En tanto, los oficialistas protestaron contra el “golpe parlamentario” que —alegan— quiere dar la Asamblea en su cruzada contra el TSJ.

Maduro acusa a los dirigentes opositores de querer “llenar las calles de sangre” para propiciar su derrocamiento, con ayuda de la Organización de Estados Americanos (OEA), que esta semana declaró una “grave” alteración del orden democrático en Venezuela.

El secretario de la OEA, Luis Almagro, recibió este jueves en Washington al presidente del Legislativo, el opositor Julio Borges.

“Vamos a enfrentar al imperialismo, a los grupos económicos que quieren tumbar al Gobierno revolucionario”, dijo a la AFP Vismar Cifuentes, empleado público, durante la marcha que incluyó cánticos y palabras de un imitador del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013).

Los comicios de gobernadores debieron realizarse en diciembre de 2016, pero fueron suspendidos y aún no tienen fecha. Los de alcaldes están pautados para este año y los presidenciales para diciembre de 2018.

En su reunión con Almagro Borges insistió que “solo con unas elecciones se va a poder cambiar la Venezuela fracturada, violenta, miserable” que tienen actualmente.

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