¿Dónde están los militares?

Ante el reiterado rechazo del pueblo venezolano al ejercicio autoritario por parte de Nicolás Maduro Moros y el consecuente reclamo nacional e internacional a reconducir el gobierno por la senda de la democracia; el gobernante a través de un golpe de estado vía Tribunal Supremo de Justicia intenta imponer una dictadura en Venezuela, dando al traste con la acción legislativa de la Asamblea Nacional.

Hugo Chávez expresó en Cuba: “Venezuela va hacia el mismo mar donde va el pueblo cubano, mar de felicidad, de verdadera justicia social, de paz”’.

La identificación no solo fue ideológica, echaron a andar acciones que desmontarían con el tiempo el régimen de libertades, justicia y paz en Venezuela para dar paso a conciencia de atroces actos de rapiña al erario público.

La intentona en cualquier nación es el acto barbárico extremo contra poblaciones redimidas cuando no se someten sus moradores a la voluntad y designio del mandador o invasor.

Ante el sainete judicial representado por el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela al sentenciar ser este poder el representante del pueblo de ahora en adelante; la sociedad civil convoca amparados en la Organización de Estados Americanos a las instituciones a salvaguardar las libertades.

La OEA en su acta constitutiva, articulado número veinte, expresa esencialmente: “En caso de que en un Estado miembro se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático, cualquier estado miembro o el secretario general podrá solicitar la convocatoria inmediata del Consejo Permanente para realizar una apreciación colectiva de la situación y adoptar las decisiones que estime conveniente”.

La Carta Interamericana ya está activada al recibir el informe del secretario Luis Almagro 20 votos de aprobación cuando solo se requerían 18. Este pasado jueves y ante la decisión inconstitucional de subrogarse el TSJ las funciones del ente legislativo se convocó de urgencia un cenáculo del consejo permanente de donde saldrán otras disposiciones aún más críticas a las acordadas en su última sesión.

La solución para el retorno de la democracia no es solo salir de la organización continental. Tal premisa aislaría al país del sistema de naciones. Los venezolanos continuarían pasando las penurias actuales, pero los estados que apoyen a Maduro sufrirían penalidades que podrían tener consecuencias políticas de manera inmediata.

La sentencia de la OEA es una clarinada para las Fuerzas Armadas Bolivarianas que les motiva activarse junto a cultos y organizaciones gremiales en resguardo de la población civil. Todos están en el deber de preservar el territorio y la democracia.

Para el momento de elaborar esta columna no se observó unidades de combate en las calles amparando al gobierno nacional en su rol dictatorial. Es de rigor actualmente un pronunciamiento de las FAN mediante mecanismos legales y constitucionales.

Las declaraciones de Luisa Ortega Díaz, Fiscal General de la República, reconviniendo al máximo tribunal retomar el camino de la democracia inhabilitando la apócrifa sentencias 155, 156 , es una invocación de atención proveniente de seguidores del chavismo y el ala militar de la misma tendencia con el general Miguel Rodríguez Torres, ex ministro de Interior y Justicia, a la cabeza del llamado “Grupo Centauro”.

Los integrantes de tal disidencia dentro del PSUV no están puestos a correr quimeras al lado de los cabeza caliente del régimen y arriesgan por la independencia y acatamiento de poderes.

Militares retirados citan a sus pares activos garantizar la concordia en la república y el pleno ejercicio vigente de la soberanía. En caso que fuese necesaria una transición por el futuro de todos, apoyarla sin miramientos ni temores.

El sector institucional dentro de las FAN se prepara a sacar sus unidades para preservar la vida de la población y han emplazado a los grupos colectivos salirse de las calzadas. Los comandos armados de la capital debidamente identificados con el extremismo, apuntalados por unidades paramilitares, milicianos y colectivos en caso de intentar someter a los oponentes serán perseguidos por el sector institucional del componente armado.

Defender la democracia es una forma de vida, cualquier otra instancia de acción comunitaria es exponer a nuestra familia a la incertidumbre social. Libertad de los presos ya. Quedarse en casa es hacerle el juego a los invasores y asesinos del pueblo que se muere de hambre.

Director de Venenoticias.

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