El candidato opositor, agredido junto a su familia al salir de un partido de fútbol

El candidato opositor a la Presidencia ecuatoriana, Guillermo Lasso, atribuyó este miércoles a “mercenarios extranjeros” la agresión que, junto a su familia, sufrió el martes a la salida del estadio Atahualpa, en Quito, tras el partido de fútbol entre Ecuador y Colombia, reporta EFE.

Lasso relató que al salir del complejo deportivo, fue agredido junto con su esposa y sus hijos “por una pandilla de mercenarios extranjeros, con palos, con piedras, con golpes, patadas, puñetes y amenazas con cuchillos”.

“Si no fuera por el oportuno apoyo de la Policía Nacional, otra sería hoy la historia. Con mi cuerpo tuve que proteger a mi esposa”, comentó a la televisión Ecuavisa y aseguró que recibió “muchos golpes en la cabeza”.

Añadió que gracias a la Policía, lograron subir a un autobús de esa institución, “que fue agredido por estos maleantes extranjeros, pandilleros, mercenarios, que actuaron con inusitada violencia”.

Lasso consideró que eran extranjeros porque el aspecto de quienes le agredieron “no correspondía a los ecuatorianos. El ecuatoriano es un hombre pacífico, es un hombre tranquilo”.

Añadió que oficiales de Inteligencia de las Fuerzas Armadas y la Policía también les comentaron que quienes les agredieron eran “extranjeros” que han llegado al país con el objetivo de producir “actos de violencia” contra él.

“No puedo decir ni siquiera que son partidarios de Alianza País (oficialismo)”, dijo Lasso. “No, estos son mercenarios extranjeros, pandilleros, preparados para el terrorismo, para la agresión”, insistió el opositor, quien disputará el domingo en un balotaje la Presidencia con el oficialista Lenín Moreno.

Lasso pidió a los ecuatorianos que “con profunda indignación” rechacen esas actitudes violentas: “Nos dicen que no nos quieren llevar a Venezuela, ya estamos en el camino a Venezuela”, subrayó.

Criticó que el pasado 15 de marzo se haya impedido el ingreso a Ecuador de Lilian Tintori, esposa del líder opositor preso venezolano Leopoldo López, quien pretendía hablar en el país sobre derechos humanos. Sin embargo, “sí dejan entrar a estos extranjeros que vienen (…) a amenazar a un candidato” a la Presidencia, lamentó.

Lasso dijo que el presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), Carlos Villacís, “no puede esquivar su responsabilidad”.

“Ellos tienen que responder a quién les vendieron las entradas porque no es usual la cantidad de gente violenta que estaba en la general, en la tribuna, en los palcos, que estaban debidamente coordinados por líderes que, con señas, simplemente organizaban el ataque en el estadio contra todos los espectadores”, dijo.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, rechazó la agresión contra Lasso, pero dijo que son sectores de oposición los que generan recurrentemente violencia y criticó la “doble moral” con que, a su juicio, se ha manejado el suceso.

“Vamos a rechazar la violencia, venga de donde venga y más aún si esta involucrada la familia inocente de un opositor”, dijo el mandatario, en una entrevista televisada.

Pero a renglón seguido añadió que, antes de la agresión, “cuando estos tipos empiezan a gritar ‘fuera, Correa, fuera'”, la gente les respondió “fuera, Lasso, fuera”.

“Y ahí sí son mercenarios extranjeros contratados para agredir”, comentó.

El gobernante criticó que simpatizantes de la oposición lanzaron piedras, escupieron y empujaron al vicepresidente del país, Jorge Glas, cuando fue a votar en la primera vuelta de las elecciones, el 19 de febrero, y el hecho fue considerado por los opositores una muestra de libertad de expresión.

“Son ellos los que recurrentemente han llamado a la violencia”, dijo Correa y acusó de “doble moral impresionante” a la oposición.

El candidato apoyado por Correa, Lenín Moreno, condenó lo ocurrido a su rival y llamó a la paz y a la tranquilidad ciudadanas.

“Ninguna expresión de intolerancia es aceptable, venga de donde venga. Rechazamos los actos de violencia a la salida del Atahualpa”, escribió Moreno en Twitter.

Tanto Lasso como Moreno se han declarado víctimas de una “campaña sucia”, amplificada en redes sociales, en el proceso con miras al balotaje del 2 de abril.

Tras el suceso, la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) formuló un llamamiento para evitar la conflictividad en el fin de la campaña electoral y dijo que rechaza “los actos de violencia y el tono agresivo de la campaña electoral en sus últimas semanas”.

El grupo de observadores instó en un comunicado a que “prevalezca el debate de propuestas sobre el intercambio de acusaciones”.

Unos 12,8 millones de electores están convocados a las urnas para elegir entre Moreno y Lasso al sucesor de Correa, quien dejará el poder en mayo tras gobernar Ecuador durante 10 años.

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