Emilio Odebrecht: “El Puerto de Mariel fue un pedido de Chávez a Lula”

Bajo testimonios de “delación premiada”, el empresario Emilio Odebrecht contó a la justicia sobre un encuentro que tuvo en 2017 en Caracas con el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, en el cual le pidió que su empresa asumiera las obras del Puerto de Mariel en Cuba, para ayudar al Gobierno de su aliado Fidel Castro.
Según recoge el sitio digital de noticias Veja.com, el presidente del Consejo de la Administración de Odebrecht relata que estuvo de acuerdo con ejecutar el proyecto, pero pidió a Chávez que hablara con el expresidente brasileño Luis Inacio Lula da Silva para que el Gobierno lo financiase.

Odebrecht se encuentra hoy en el centro de un gigantesco caso de corrupción con implicaciones multinacionales, 

“Chávez tenía una relación muy intensa con Fidel, hasta el punto de fijar precios ventajosos para el barril de petróleo que vendía a Cuba. Me pidió que procurásemos viabilizar un programa para un puerto en Cuba, porque era muy importante para los cubanos”, narró el empresario.

Odebrecht le hizo saber a Chávez que su empresa trabajaba en Estados Unidos y que teniendo en cuenta las restricciones del embargo a La Habana “no era fácil concretar un esquema financiero”.

Prometió al expresidente encontrar una forma de atender a su petición, para lo cual “precisaría que el Gobierno brasileño estuviera conectado al proyecto y solicitara la construcción del puerto de Mariel a (la empresa) Odebrecht”.

El administrador invitó a Chávez, por su “buena relación con Lula”, a transmitirle ese mensaje, lo cual hizo.

Odebrecht añadió en su confesión que el exmandatario brasileño lo convocó más tarde, le contó que había recibido una llamada del gobernante venezolano y que estaba “en la línea de apoyar el programa en Cuba para el Puerto de Mariel”.

Según el empresario, “en condiciones normales” Odebrecht nunca se habría planteado realizar un proyecto en Cuba, ni el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) financiaría un trabajo para el Gobierno cubano, pero al ser una idea de Lula y Chávez, el propio expresidente brasileño había “maniobrado para interferir en las decisiones del banco y liberar los fondos”.

Una reciente investigación realizada por el diario Folha de S.Paulo reveló que tanto el Gobierno de Lula como el de Dilma Rousseff desoyeron recomendaciones realizadas por sus expertos a la hora de aliarse con La Habana en el desarrollo del “megapuerto” del Mariel.

Según las pesquisas, ambas administraciones ofrecieron subsidios y términos blandos, y asumieron altos riesgos financieros para que los contribuyentes brasileños subvencionaran la iniciativa.

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