Escritores exiliados rechazan la creación de un PEN Cuba encabezado por Arrufat

El PEN-Club de Escritores Cubanos en el Exilio rechazó la creación de un PEN Cuba encabezado por el dramaturgo oficialista Antón Arrufat.

Según Martí Noticias, el Congreso del Pen-Internacional, celebrado en Ucrania entre el 18 y 22 de septiembre, aprobó la apertura de representaciones en Gambia, el sur de la India y Cuba.

El diario miamense El Nuevo Herald informó que en representación de los escritores de la Isla acudió el también dramaturgo Reinaldo Montero.

En un mensaje enviado a sus integrantes, citado por Martí Noticias, el PEN-Club de Escritores Cubanos en el Exilio denunció que el capítulo creado en La Habana tiene carácter oficialista como “todo lo que emane o autorice la dictadura totalitaria”.

Añadió que la inclusión “atenta contra los principios de libertad que animaron la fundación del PEN-Internacional en el año 1921″.

El mensaje fue firmado por los escritores y exprisioneros políticos Ángel Cuadra (presidente de honor), José Antonio Albertini (presidente en funciones) y el periodista y poeta Luis de la Paz, secretario.

Albertini dijo a Martí Noticias que una carta de los escritores exiliados enviada al Congreso de Ucrania “no fue leída en su totalidad (…) omitiéndose o censurándose las partes en que nos referíamos con ejemplos concretos y recientes a la represión brutal que los creadores libres siguen padeciendo en Cuba, con total silencio cómplice de aquellos (Arrufat, Montero)”.

Según la publicación, el director del PEN-Internacional, Carles Torner, justificó la decisión de abrir un capítulo en Cuba.

“Somos conscientes de que el recorrido del nuevo centro será largo y que la libertad de expresión sigue estando en entredicho en Cuba”, dijo Torner a los exiliados cubanos.

En un artículo publicado en El Nuevo Herald, Luis de la Paz, secretario del PEN-Club de Escritores Cubanos en el Exilio, recordó que los reglamentos del Pen Internacional señalan en su acta constitutiva que “aboga por el principio de la libre transmisión de pensamiento (…) y sus miembros se comprometen a oponerse a cualquier forma de supresión de la libertad de expresión en el país y en la comunidad donde viven, así como en el mundo, cuando sea posible”.

Albertini, citado por De la Paz, advirtió que “está por verse cómo en Cuba respetarán los estatuto del PEN Internacional, pues la Constitución de la República de Cuba, en su Capítulo VII artículo 53 expresa: ‘Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista'”.

Albertini consideró la creación de un capítulo en La Habana como “un paso errado por parte del PEN Internacional, ya que la cultura la sustenta en Cuba las palabras a los intelectuales de Fidel Castro: ‘Dentro de la Revolución todo, fuera de la Revolución nada'”.

“Esa política sigue en vigor en la Isla, y las detenciones y censuras a la artista Tania Bruguera, al director de cine Juan Carlos Cremata y la reciente censura a la película Santa y Andrés del cineasta Carlos Lechuga, reafirman su estricta implementación y vigencia”, advirtió.

El escritor, periodista independiente y bloguero José Gabriel Barrenechea, quien reside en Santa Clara, dijo temer que “si el intento parte del régimen con el apoyo de aterrados y logreros, el PEN Cuba lo que menos hará será defender el derecho al libre pensamiento, y por el contrario se convertirá en un nuevo instrumento del régimen castrista para su limitación”.

Otro escritor residente en la Isla, Rafael Vilches Proenza, calificó de “farsa” la designación de Arrufat al frente del PEN Cuba. “Es un escritor oficial. De la UNEAC”, dijo. Afirmó estar convencido que jamás Arrufat levantará su voz para “defender la libertad de expresión y el derecho a acceder a las redes sociales sin limitaciones”. También señaló que el Pen Cuba nunca admitirá “a escritores disidentes y opositores en sus filas”.

El escritor Jorge Olivera, expresionero político del Grupo de los 75 y presidente del Club de Escritores Independientes de Cuba, destacó que en la Isla persiste “un ambiente político y social dominado por las fuerzas oscuras de la exclusión y la intolerancia”.

Descartó que el PEN Cuba vaya a denunciar públicamente las violaciones de derechos humanos, como demandan los estatutos del PEN Internacional. “La historia demuestra que la intelectualidad, salvo muy contadas excepciones, ha preferido el silencio, la indiferencia, el apoyo irrestricto a los victimarios o la asunción de un discurso lo suficientemente ambiguo ante cada evento represivo, lo cual resulta en una especie de blindaje contra las asechanzas del poder”.

De la Paz consideró que existe una estrategia “para ir fomentando en la diáspora cubana, un grupo reconciliador y flexible, que soslaye la falta de libertad en Cuba”.

“Estos contactos y acuerdos con instituciones oficiales en la Isla, están dando fruto, debilitando al exilio más vertical, que sigue demandando el regreso de las libertades democráticas a Cuba como condición previa para cualquier acercamiento”, dijo.

Leer en Diario de Cuba