Grupos de derechos dicen que el nuevo código penal de Cuba es más duro con la disidencia

LA HABANA (AP) — El parlamento de Cuba aprobó un nuevo código penal que, según las autoridades, moderniza las leyes del país, pero que grupos de derechos humanos advierten que endurece los límites ya estrictos a la disidencia.

La ley aprobada el domingo controla estrictamente los contactos no autorizados con organizaciones e individuos extranjeros y prohíbe explícitamente el financiamiento extranjero.

El presidente de la Corte Suprema, Rubén Remigio Ferro, lo calificó como “un código moderno, muy inclusivo”, y dijo a la televisión estatal que favorece “la prevención y la educación antes que la represión”, al tiempo que impone “sanciones con suficiente rigor” a los delitos que afecten “la paz social y la estabilidad de nuestros pueblos”. nación.”

Entrará en vigor después de pasar a una comisión de redacción y luego ser publicado en el diario oficial.

Las autoridades cubanas nunca han tenido problemas para castigar la disidencia que consideran peligrosa. Cientos de personas fueron arrestadas por participar en las protestas de julio de 2021 en toda la isla y algunas fueron sentenciadas a 20 años de prisión por cargos como sedición: los periodistas independientes a veces han sido encarcelados por varios cargos, a menudo eligiendo finalmente abandonar la isla.

Según la nueva ley, se pueden imponer penas de 10 a 30 años, en casos extremos, incluso la muerte, a quienes brinden información a organizaciones internacionales, asociaciones o incluso a personas que no hayan sido autorizadas por el gobierno.

Elimina el vago y generalizado delito de “peligrosidad predelictiva” que a veces se utilizaba contra los disidentes, pero crea nuevas categorías de delitos.

Quienes insulten o ataquen a funcionarios o civiles que estén cumpliendo con su “deber ciudadano” pueden ser encarcelados hasta por cinco años. Se puede imponer un castigo similar a quienes “inciten” contra el orden socialista, y 10 años a quienes utilicen los medios de comunicación para hacerlo.

Entre las cláusulas más cuestionadas está la prohibición de cualquier financiamiento no autorizado de fuentes internacionales o nacionales que contribuya a la comisión de un delito. Ese apartado no afecta a las remesas de cubanos residentes en el exterior.

“Con el nuevo código penal, las autoridades cubanas siguen construyendo un intrincado y perverso régimen legal de censura y asestan un golpe devastador a los periodistas y medios independientes”, dijo Ana Cristina Núñez, investigadora principal para América Latina y el Caribe del New York Times. Comité para la Protección de los Periodistas.

El nuevo código refuerza las penas por corrupción, especulación y acaparamiento.

A pesar de algunas denuncias, mantiene la pena de muerte potencial para 23 delitos —aunque no se aplica desde 2003— y añade penas cuando los delitos impliquen violencia de género o delitos contra menores y discapacitados.

La edad de responsabilidad penal se mantiene en los 16 años.

Esta ley “es una forma más directa para que el gobierno se blinde contra la sociedad civil, contra la disidencia política”, dijo Saily González, una activista destacada en el seguimiento de la respuesta a las protestas de 2021.

Los legisladores declinaron incluir una medida respaldada por Mariela Castro, hija del expresidente Raúl Castro, para convertir el femicidio en delito explícito. Otra diputada, Teresa Amarelle, dirigente de la Federación de la Mujer Cubana dijo que no hacía falta por el nuevo endurecimiento de la pena contra la violencia de género.

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