La Coalición, el mecanismo para tomar decisiones

Nicaragua, ONU, derechos humanos, Daniel Ortega

Las ocho organizaciones integrantes de la Coalición Nacional firmaron este jueves 25 de junio su Estatuto, en el cual se establecen los procedimientos para la toma de decisiones pero también declara sus objetivos y valores políticos.
Se trata de un documento con grandes y ambiciosos propósitos, no solo porque la Coalición se propone derrotar a la dictadura y restaurar la democracia, sino porque también se compromete a “impulsar la práctica de una nueva forma de hacer política, dejando atrás los vicios de la reelección y el caudillismo…”

Antes de la firma del documento constitutivo de la Coalición, sus impulsores han debido superar diversos obstáculos, que son lógicos y comprensibles en los procesos políticos pluralistas. El último fue el anuncio de la Alianza Cívica de que no lo firmaría, mientras no se resolviera un conflicto interno del PLC, miembro de la Coalición, y se aclararan algunos puntos sobre el mecanismo para la toma de decisiones establecido en el documento, en particular el de aprobar con mayoría calificada cuando no se logre el consenso.

El obstáculo puesto a última hora le costó a la Alianza Cívica la pérdida de valiosos miembros personales, y del Movimiento Campesino, pero fue superado después de una intensa negociación y finalmente todos los sectores asociados en la Coalición firmaron su Estatuto.

Detractores de la Alianza Cívica propalaron que su actitud se debía a que esta organización de sectores sociales y políticos que surgió del diálogo nacional de mayo y junio de 2018 — y es reconocida por la comunidad democrática internacional como contraparte del régimen orteguista—, está sometida a fuertes presiones empresariales para separarse de la Coalición y aliarse con Ciudadanos por la Libertad, a fin de participar en las elecciones del próximo año en la casilla electoral de dicho partido político, que tiene personería jurídica.

Pero la Alianza ha rechazado la acusación, que además no ha sido demostrada por sus detractores. Lo que sí ha quedado claro es que el punto de la discordia es el de cómo se deben aprobar los acuerdos de la Coalición. La Alianza sostiene que los temas fundamentales se deben aprobar por consenso, no por votación de mayoría aunque esta sea calificada como quedó establecido en el Estatuto.

Tanto el mecanismo del voto mayoritario como el del consenso, son válidos y democráticos. Adoptar uno u otro depende de la naturaleza y composición del organismo que toma las decisiones. Sin embargo, la decisión por mayoría de votos es más propia de organizaciones homogéneas, mientras que para las de composición compleja por la diversidad de intereses e ideologías de sus integrantes, lo aconsejable es el consenso.

En cualquier caso, la firma del Estatuto de la Coalición se facilitó con el acuerdo de incluir un artículo transitorio, para seguir discutiendo este y otros temas importantes, los que posiblemente serán resueltos por consenso.

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