La disputa entre La Habana y Bogotá por la entrega de los comandantes del ELN sube de tono

La disputa diplomática entre los gobiernos de Colombia y Cuba parece subir de tono después que el Ejército de Liberación Nacional (ELN) reconociera la autoría este lunes del atentado del pasado lunes, que provocó 21 muertos y 68 heridos en la capital colombiana.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, aseguró que “Cuba jamás ha permitido ni permitirá que su territorio sea usado para la organización de actos terroristas contra ningún Estado”, pero elude el pedido de la Casa de Nariño.

“Cuba actuará en estricto respeto a los Protocolos del Diálogo de Paz firmados entre el Gobierno y el ELN, incluido el Protocolo en Caso de Ruptura de la Negociación”, escribió Rodríguez en Twitter el sábado tras conocerse la solicitud de extradición del gobierno del presidente colombiano Iván Duque.

Quiero hacerle un llamado respetuoso al gobierno de Cuba. Lo que se presentó esta semana no es una diferencia ni la ruptura de un diálogo; fue un acto criminal, violador de derechos humanos, y ninguna acción de esa naturaleza amerita protocolo que evite que se haga justicia. pic.twitter.com/ez1NBgnFsf

— Iván Duque (@IvanDuque) 19 de enero de 2019

Estos protocolos pactados con gobiernos anteriores permitirían que los líderes guerrilleros regresen a las zonas montañosas o selváticas de Colombia con la ayuda del Comité Internacional de la Cruz Roja, tiempo en el cual no podrían ser atacados por fuerzas militares. En La Habana se encuentran 10 comandantes marxistas, entre ellos Nicolás Rodríguez. Colombia pidió a Cuba su extradición desde noviembre pasado.

Duque dijo que lo que había ocurrido no era una “diferencia ni la ruptura de un diálogo” sino “un acto criminal, violador de derechos humanos” y agregó que “ninguna acción de esa naturaleza amerita protocolo que evite que se haga justicia”.

El canciller cubano volvió a la carga este lunes tras conocerse que el ELN había reconocido la autoría del atentado terrorista y aseguró que Cuba “está contra el terrorismo y contra la guerra, en defensa de la paz”.

“Con la moral de haber sido víctima del terrorismo de Estado por décadas y de una ejecutoria intachable, condenamos el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, sean cuales fueren sus motivaciones”, escribió Rodríguez en Twitter.

Inmediatamente una avalancha de tuits negaron las palabras del funcionario, algunos de ellos con videos del congresista y ex guerrillero Gustavo Petro reconociendo que Fidel Castro había ayudado al desaparecido M-19 en muchas de sus intervenciones en Colombia. “Incluso, hay que decirlo, en Cuba se entrenaron tropas del M-19”, confiesa Petro.

Desde la isla, la periodista independiente Yoani Sánchez publicó este lunes una columna de opinión en el diario 14ymedio, donde recuerda la larga lista de terroristas amparados por el gobierno cubano.

Aunque muchos medios de América Latina llevan la noticia de que el Ejército de Liberación Nacional (ELN) reconoció autoría del atentado terrorista en Bogotá. A las 9:00 de hoy ‘Granma’, órgano oficial del Partido Comunista de #Cuba, no ha dicho nada. ¿Por qué tanta tardanza? pic.twitter.com/itonHI2ubO

— Yoani Sánchez (@yoanisanchez) 21 de enero de 2019

“En la Isla se han escondido por décadas decenas de etarras involucrados en asesinatos y con un amplio historial delictivo en España”, expresa Sánchez, quien también menciona a Joanne Chesimard, la norteamericana conocida como Assata Shakur, acusada de matar a un policía en Estados Unidos, y quien a pesar de ser una de las personas más buscadas por el FBI vive en La Habana.

Según Sánchez, la solidaridad del gobierno cubano con criminales y terroristas internacionales se basa en dos pilares: “apoyo a cualquier movimiento o persona que comparta ideas anticapitalistas” y “la máxima de que el enemigo del enemigo es siempre un amigo para el régimen cubano”.

Marco Rubio, senador republicano por la Florida, también tomó nota de la respuesta cubana al pedido de extradición de Duque y dijo en Twitter: “Un grupo terrorista de izquierda [que] realizó el atentado que mató a 21 personas en Colombia. Los líderes del grupo viven en Cuba bajo la protección del régimen. El grupo opera desde Venezuela donde Maduro les ha dado un puerto seguro. Estados patrocinadores del terrorismo”.

En el 2015, en pleno proceso de normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos durante el gobierno del presidente Obama, Washington retiró a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo, en la que había estado desde 1982 por apoyar a las guerrillas latinoamericanas y albergar a fugitivos estadounidenses.

Varios expertos creen que con la política de Donald Trump la isla podría regresar a lista, donde están países como Corea del Norte, Irán, Siria y Sudán, todos con estrechas relaciones con La Habana.

Rubio, un enconado enemigo de los atropellos a los derechos humanos por parte de los gobiernos cubano y venezolano, ya había amenazado al canciller cubano con la puesta en vigor del Título III de la Ley Helms-Burton, que podría activar miles de demandas contra compañías que “trafican” con propiedades incautadas por el gobierno cubano.

“Ustedes han ganado millones de dólares con propiedades robadas en los últimos 60 años. Pero vuelva a chequear en 45 días #TickTock”, dijo Rubio en un intercambio en inglés en Twitter con el canciller cubano.

Desde que se aprobó la Ley Helms Burton en 1996, todos los presidentes de Estados Unidos han suspendido el Título III, que permite a cubanos naturalizados estadounidenses y a ciudadanos de Estados Unidos demandar a compañías que inviertan en propiedades confiscadas por Cuba. La puesta en vigor de este apartado pondría en aprietos la ya escasa inversión extranjera en la isla.



Leer en El Nuevo Herald

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