La Madre Dolorosa está en Masaya

Varias mujeres madres y familiares de presos políticos, se encuentran en huelga de hambre demandando su libertad y la de todas las personas que la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo tienen en prisión por participar en las protestas pacíficas democráticas.

Las mujeres en huelga de hambre permanecen en el templo católico de San Miguel Arcángel, en Masaya, que inmediatamente fue asediado por las fuerzas policiales represivas.

La Policía mandó a cortar los servicios de agua y electricidad de la iglesia, para que las mujeres en huelga de hambre sufran el tormento de la sed, además del auto infringido del hambre, e intimidarlas más en la noche. De manera colateral, trece dirigentes y activistas del movimiento opositor Unidad Azul y Blanco fueron encarcelados por intentar llevar agua y artículos de uso indispensable a las huelguistas de hambre.

Los jefes y agentes policiales han demostrado ser suficientemente malvados para cometer por su propia iniciativa esos crueles actos represivos contra personas indefensas. Pero es obvio que actúan por mandato de algún superior que sin duda es peor que ellos.

Se necesita ser muy insensible para ensañarse con seres humanos dolientes como las madres, hijas y hermanas de los presos políticos. Hasta el mismo Carlos Marx escribió en una ocasión, que hay que ser una bestia para no compadecerse por los dolores ajenos.

De las mujeres que permanecen en huelga de hambre en la iglesia de San Miguel Arcángel sitiada por las fuerzas represivas de la dictadura, se puede decir que son el retrato humano viviente y sufriente de la Madre Dolorosa, la más conmovedora de todas las imágenes religiosas de la fe católica.

La imagen de la Madre Dolorosa, o Nuestra Señora de los Dolores, representa los 7 grandes sufrimientos o dolores que sufrió María, la madre de Jesús, que le fueron anunciados por el profeta judío Simeón cuando ella y José presentaron a su pequeño hijo en el templo de Jerusalén. Simeón habría profetizado también la crucifixión de Jesús, que ocurriría un poco más de tres décadas después.

De manera que la Madre Dolorosa simboliza el sufrimiento de todas las mujeres que son castigadas por un destino adverso, pero sobre todo por la maldad humana.

Sin embargo, las mujeres nicaragüenses que están en huelga de hambre no solo son sufrientes sino también valientes luchadoras por la libertad de los presos políticos y, como ellas mismas lo dicen, de toda Nicaragua.

La huelga de hambre es una forma legítima de la lucha no violenta, que se ha usado desde hace mucho tiempo en diversos países, como último recurso de presión para alcanzar determinados objetivos con la amenaza de causarse la propia muerte. Sin embargo, a nuestro juicio no es aconsejable por el mayor daño que se causan a sí mismas las personas que apelan al uso de ese recurso extremo.

Pero es enorme el sacrificio de las mujeres en huelga de hambre y merecen el apoyo solidario de todas las personas humanitarias. Inclusive de aquellas que tal vez no compartan su objetivo, pero que no están deshumanizadas y envilecidas como las que detentan actualmente el poder político en Nicaragua.

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