La pandemia y el pánico

Según las definiciones del Diccionario (en línea) de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), la pandemia es una “enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región”; mientras que pánico es el miedo “extremado o muy intenso, y que a menudo es colectivo y contagioso”.

Una situación de pandemia y al mismo tiempo pánico es la que se ha creado con el coronavirus (o Covid-19, como se le llama técnicamente), epidemia originada en China a fines del año pasado que se ha extendido a muchos países del planeta.

El coronavirus, llamado así porque visto en el microscopio tiene la forma de una corona, ha afectado ya a más de 100 mil personas en 95 países distintos, con una mortalidad del 2 al 3.4 por ciento global y de 3.7 por ciento en China, donde se ha registrado el 80 por ciento de la totalidad de los casos confirmados.

En muchos lugares el temor provocado por la pandemia ha llegado al extremo de convertirse en pánico, afectando gravemente la estabilidad emocional de la gente y causando una gran conmoción en la economía mundial.

A eso ha contribuido que los medios de comunicación informales, sobre todo las llamadas redes sociales, difunden especulaciones sobre el origen y consecuencias del coronavirus. También divulgan cualquier clase de recomendaciones inciertas de medidas de prevención y tratamientos de la enfermedad, como por ejemplo el mito de que usar mascarillas evita el contagio, a pesar de que los médicos y otros especialistas indican que solo las personas que sufren la enfermedad deben ponerse los tapabocas, o quienes por cualquier razón tengan contacto directo con ellas.

En Centroamérica se ha reportado hasta ahora solo un caso confirmado, en Costa Rica. Sin embargo, en Guatemala el gobierno decretó este jueves 5 de marzo Estado de Calamidad ante la amenaza de la pandemia, lo que entre otras cosas permite a las autoridades correspondientes determinar quiénes pueden ingresar o no al país, sobre todo personas procedentes de países que han sido o están siendo afectados por la enfermedad.

De hecho, en la situación creada por la pandemia del coronavirus los países se han dividido entre aquellos cuyos gobiernos han dado mayores muestras de preocupación y tomado medidas efectivas de prevención y contención de la pandemia, y los que se mantienen tranquilos y hasta son indiferentes, o irresponsables según señalan sus críticos.

En Nicaragua la dictadura ha declarado que está preparada para enfrentar al coronavirus en el caso de que la pandemia llegue al país. Pero es difícil creerle a unas autoridades que tratan de manera excluyente a la gente, y que en el sector salud atienden preferencialmente a quienes identifican como partidarios del régimen, y rechazan, o tratan de mala manera, a las personas reconocidas o denunciadas como adversarias de la dictadura.

Leer en La Prensa

Be the first to comment