La prisionera que canta en el Chipote

LA PRENSA publicó este lunes unas declaraciones del joven universitario y activista de derechos humanos de Matagalpa, Bayardo José Siles Rodríguez, quien recientemente estuvo preso en la cárcel del Chipote por participar en las protestas cívicas contra la dictadura.

Siles fue dejado en libertad y ahora se encuentra fuera de Nicaragua, pues teme por su vida y ha huido como lo han hecho y lo siguen haciendo miles de nicaragüenses.

En el relato de su experiencia mientras estuvo encerrado en las mazmorras del Chipote, en condiciones infrahumanas, Siles cuenta la anécdota de que el miedo que dominaba a los reos desaparecía cuando una mujer, “con una voz angelical que se escuchaba por todo aquel galerón… cantaba el Ave María y después cantos a la Purísima”. “Todo el mundo se callaba para escucharla —dice el universitario matagalpino—, nadie platicaba y cada vez que ella terminaba, todos gritábamos de alegría, muy llenos de esperanza”.

La cantora de las mazmorras del Chipote a la que se refiere Bayardo Siles, es Olesia Muñoz, pianista y miembro del coro de la parroquia católica de Santa Ana en Niquinohomo, departamento de Masaya. Ella fue capturada el 31 de julio y ahora es acusada de terrorismo y otros crímenes horrendos, por haber apoyado las protestas contra la dictadura.

El testimonio del autoconvocado matagalpino que estuvo preso en el Chipote muestra el temple moral de la presa política niquinohomeña, que hace evocar a los primeros cristianos quienes cuando estaban prisioneros por su fe, al ser torturados y antes de ser asesinados y martirizados cantaban alabanzas religiosas para animar sus corazones y transmitirse coraje unos a otros.

En la misma edición de LA PRENSA de este lunes se publicó también la declaración del obispo de Estelí, monseñor Abelardo Mata, en la que dijo que “el martirio es don de Dios y no hay que andarlo buscando, pero si el Señor lo quiere, bendito sea Él y bienvenido el martirio”.

Lo dicho por el obispo Mata no se refería a la dramática situación de la católica de Niquinohomo que está presa y es vejada en la cárcel del Chipote, Olesia Muñoz, sino a las amenazas de muerte que él y otros obispos y sacerdotes han sufrido por ponerse al lado del pueblo en los momentos de gran tribulación que se viven actualmente en Nicaragua.

“La Iglesia, cuando es fiel a su vocación profética, es un estorbo para quien no tiene ni la visión del ser humano y de la sociedad que los hombres de buena voluntad generan; por eso tratan de denigrar a las voces vivas de la Iglesia y hasta se pretende quitarlas de en medio… pero la Iglesia siempre ha visto pasar el féretro de sus perseguidores”, sentenció el prelado esteliano, en un claro mensaje de fe cristiana y fortaleza moral al pueblo católico de Nicaragua que sufre la persecución de la dictadura.

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