Más del 60% de los cubanos de fe dicen que hablar de ello es ‘arriesgado’

Una encuesta publicada el martes por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos encontró que el 60 por ciento de quienes se describieron a sí mismos como adherentes a una religión en Cuba consideraron que discutirla de alguna manera era un “riesgo” debido a la represión de la fe del Partido Comunista.

Lo mismo encuesta encontró que un sorprendente 67 por ciento de los encuestados, independientemente de su fe personal, han experimentado o conocido personalmente a alguien que ha sido “acosado, reprimido, amenazado o obstaculizado en su vida diaria por razones relacionadas con su fe”.

El Observatorio Cubano de Derechos Humanos es una ONG que rastrea la represión política en la isla, documentando las detenciones de disidentes políticos percibidos y los ataques del Partido Comunista a las voces a favor de la democracia.

Cuba ha sido gobernada por una dictadura comunista explícitamente atea desde 1959 y ha perseguido rutinariamente a las personas de fe, históricamente atacando con más dureza a los testigos de Jehová y los adventistas del séptimo día. Más recientemente, el clero católico, los miembros de la fe cristiana evangélica y los seguidores de la religión yoruba de origen nigeriano conocida comúnmente como santería se han enfrentado a acciones policiales violentas por participar en los llamamientos para el fin del régimen.

Los sacerdotes, en particular, en toda la isla tenían llamó por protestas y otros actos de desafío contra el comunismo en los meses anteriores a las protestas nacionales del 11 de julio de 2021, que inundaron casi todos los municipios de la isla y atrajeron a un estimado 187,000 gente.

Según el Observatorio Cubano, a pesar de décadas de propaganda atea del gobierno, poco menos de la mitad de los cubanos le dijeron a la organización en su estudio que profesaban una religión. La encuesta encontró que las personas más jóvenes (los grupos demográficos de 18 a 30 y de 31 a 45 años) tenían más probabilidades de tener creencias religiosas que las generaciones mayores.

“Poco más del 60% de las personas que profesan una fe religiosa consideran un riesgo discutir asuntos relacionados con la fe en formas escritas, como blogs o Facebook”, informó el Observatorio, “además de hablar sobre su fe con personas que no lo son”. miembros de la familia o reuniones con otras personas religiosas”.

Entre la población general, el 41 por ciento cree que el régimen apuntó especialmente a los líderes religiosos durante la represión de las protestas de julio debido a sus creencias religiosas, no necesariamente a sus puntos de vista políticos.

“La mayoría de las personas percibe que existen amplios impedimentos para el uso de los medios de comunicación por parte de iglesias, organizaciones religiosas, instituciones o grupos para presentar su fe”, señaló también la organización. “La opinión más generalizada en este sentido es la de los religiosos, donde el 56% afirma que se ha impedido el uso de, por ejemplo, ‘radio, televisión, Internet’. El 36% de los entrevistados considera que se impide ‘mucho’”.

Las protestas de julio dieron lugar a una ola de represión violenta a nivel nacional que incluyó allanamientos de puerta en puerta y golpizas en sus hogares a personas sospechosas de haber participado en el evento. Muchos de los que fueron arrastrados fuera de sus hogares y encarcelados eran niños que posteriormente fueron procesados ​​en juicios masivos con adultos. En marzo, el régimen castrista sentenciado tres niños a más de una década de prisión, dos de 16 años a diez años de prisión y uno de 17 años a 19 años de prisión, por presuntos delitos asociados con la protesta, como “disturbios públicos” y “sedición”. ”

El miércoles, la ONG Cuban Prisoners Defenders confirmado que había autenticado 1.236 casos de presos políticos en Cuba, advirtiendo que la cifra real es significativamente mayor y los casos confirmados son sólo los que el régimen permite verificar desde el exterior.

Después de las protestas de julio –y los violentos represiones sobre líderes espirituales en los días siguientes – monjas y sacerdotes organizado las protestas nacionales más grandes contra el régimen desde el verano en noviembre.

Entre los líderes que aún están en prisión hoy tras la represión de julio de 2021 se encuentra Loreto Hernández García, alta dirigente de la Asociación de Yorubas Libres de Cuba, quien fue hospitalizado el mes pasado después de sufrir un infarto en prisión. Su familia ha repetido exigido el régimen cubano lo liberó o al menos le ofreció atención médica adecuada, sin respuesta del gobierno.

Open Doors, una organización de ayuda global que rastrea la persecución cristiana, clasificado Cuba ocupa el puesto 27 en su “Lista mundial de vigilancia” de 2022 de países donde es más difícil identificarse abiertamente como cristiano. Cuba ocupó el puesto número 61 en 2020 y el número 51 en 2021, lo que, según el grupo, era una indicación del rápido aumento de la persecución administrada por el estado “contra las iglesias consideradas opositoras al régimen, especialmente las iglesias protestantes no registradas”.

“El COVID-19 [Chinese coronavirus] La crisis se ha utilizado como pretexto para obstaculizar las actividades de la iglesia y la comunidad, monitorear a los líderes de la iglesia, realizar arrestos arbitrarios, confiscar propiedades privadas e imponer tarifas de extorsión”, observó también el grupo. “Líderes cristianos de diferentes denominaciones se encontraban entre los arrestados durante las manifestaciones antigubernamentales en julio”.

“El gobierno reacciona con dureza contra las voces de la oposición y los manifestantes, por lo que cuando los líderes de la iglesia o los activistas cristianos critican al régimen, enfrentan arrestos, cierre de sus iglesias o negocios, penas de prisión y hostigamiento por parte del gobierno y sus simpatizantes”, concluyó.

Publicado en Breitbart