Nuevas reformas son más canallescas

En el editorial del miércoles 18 de abril del año pasado calificamos como canallescas, las reformas del Seguro Social que el régimen de Daniel Ortega había anunciado el lunes anterior.

Las calificamos así porque deterioraban gravemente las pensiones actuales y futuras, aumentaban las cotizaciones de los empleados y los patronos y afectaban negativamente todos los precarios beneficios de la seguridad social. Tan dañinas eran aquellas reformas, que grupos de ancianos y estudiantes salieron a protestar en las calles y la brutal represión que desató el régimen para aplastarlas, las transformó en la rebelión ciudadana generalizada y la épica “revolución pacífica de abril” que cambió el curso de la historia nacional.

Pero la reforma que ha dictado ahora el régimen orteguista, después de imponer un Estado policiaco, de suspender de hecho las garantías constitucionales y los derechos ciudadanos y humanos de los nicaragüenses y de practicar una política gubernamental de terrorismo de Estado para impedir las protestas, es mucho más canallesca que la anterior.

Además, esta perversa reforma de la seguridad social ha sido acompañada por una drástica reforma económica y fiscal que va a liquidar la economía nacional, y en todo caso la reducirá a un precario sistema económico socialista de subsistencia. Un “socialismo reaccionario que enarbola como bandera la alforja del mendigo”, como calificaran este tipo de socialismo primitivo los mismos Carlos Marx y Federico Engels en el Manifiesto Comunista, ya en el lejano año de 1847.

Las propuestas de verdaderas reformas de la seguridad social y medidas efectivas para superar la crisis de la economía nacional, han sido presentadas reiteradamente desde la sociedad pero el régimen no ha querido hacerles caso.

En realidad, mucho antes de las fallidas reformas de abril de 2018, desde que la crisis del Seguro Social se volvió alarmante y los organismos internacionales competentes advirtieron de su inminente quiebra, expertos nicaragüenses sugirieron medidas razonables y viables para salvar el INSS que fue carcomido por el cáncer de la corrupción y la ineficiencia administrativa del orteguismo.

Las reformas debían incluir ante todo el saneamiento administrativo del INSS, la reducción de su desmesurado aparato burocrático, el ordenamiento de los regímenes de pensiones, la reorientación y recuperación de las inversiones y de la colosal deuda del Estado y el control público mediante la publicación regular de sus estados financieros.

Pero Ortega cree que es con medidas burocráticas autoritarias y con sortilegios y represión, como puede resolver los problemas sociales y económicos, desconociendo que estos se rigen por leyes objetivas que no se pueden violar sin pagar graves consecuencias.

Daniel Ortega y Rosario Murillo han fracasado como gobernantes, pero se obstinan en no admitirlo porque para ellos lo esencial es mantenerse en el poder como sea. Sin embargo su anacrónico modelo de poder “socialista” está condenado por la vida y por la historia y más temprano que tarde tendrán que reconocerlo.

La entrada Nuevas reformas son más canallescas aparece primero en La Prensa.

Leer en La Prensa

Be the first to comment

Leave a Reply