Ortega regresa al banquillo de la OEA

Nicaragua, OEA, Luis Almagro

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, ha solicitado una reunión del Consejo Permanente para retomar el tema de la crisis sociopolítica de Nicaragua.

La solicitud de Almagro es para que el Consejo Permanente de la Organización hemisférica dé seguimiento a la aplicación de la Carta Democrática Interamericana al régimen de Daniel Ortega, por su avasallamiento de la democracia representativa que todos los Estados Miembros de la OEA están obligados a respetar. Pero también por sus violaciones a los derechos humanos de los nicaragüenses, algunas de las cuales han sido calificadas por organismos internacionales como crímenes de lesa humanidad.

Según reconoce el secretario general de la OEA, la situación de Nicaragua no ha mejorado desde noviembre de 2019, cuando una comisión de alto nivel diplomático creada por la Asamblea General en Medellín para realizar gestiones en favor de una solución democrática de la crisis nicaragüense, informó que no había podido cumplir su mandato porque el régimen de Daniel Ortega no lo permitió.

Pero no es solo que la situación de Nicaragua no mejoró desde entonces. Es que ha empeorado, por lo que el Consejo Permanente debería tomar decisiones más enérgicas en la aplicación de la Carta Democrática Interamericana a la dictadura de Daniel Ortega.

La Carta prevé en su capítulo IV, artículos del 17 al 22, los pasos que deben dar el Consejo Permanente y la Asamblea General de la OEA, para restablecer el ordenamiento democrático en cualquier país donde este haya sido alterado o afectado de cualquier manera.

En el caso de Nicaragua, tanto el Consejo Permanente como la Asamblea General de la OEA ya han dado esos pasos, sin que el régimen de Ortega hubiera demostrado interés de apertura y colaboración para el restablecimiento de la democracia y el respeto a los derechos humanos de los nicaragüenses.

De manera que ya es tiempo de que la OEA, sea en el nivel del Consejo Permanente o de la Asamblea General, declare que ha concluido sus “apreciaciones colectivas” sobre la situación de Nicaragua y adopte las decisiones políticas y diplomáticas necesarias para restablecer el orden democrático en este país.

El secretario general Luis Almagro, en su petición al presidente del Consejo Permanente para que convoque a la nueva reunión sobre la situación de Nicaragua, ha señalado otra vez cuáles son los esfuerzos que la comunidad hemisférica debe retomar. Se trata, dijo el Secretario General, de “buscar al restablecimiento de condiciones democráticas que permitan la realización de elecciones consistentes con los parámetros y buenas prácticas internacionales en el futuro cercano”.

Ya es tiempo de que las palabras sean convertidas en hechos. Es decir, que la OEA haga uso de los mecanismos políticos que tiene a su disposición, a fin de obligar al régimen de Ortega a hacer las reformas electorales indispensables para que las elecciones previstas para noviembre de 2021, sirvan al objetivo de poner fin a la crisis y restablecer el orden y la institucionalidad democrática en Nicaragua.

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